Capítulo 2 – Yoshiki Hayashi

Parte 1. Chico Enfermizo

Traduccion al español: Sakura Hayashi
(@SakuXJapan252)

Tateyama Chiba está localizada en el sur de la Península de Boso la cual está rodeada en tres lados por el mar.

Es como primavera casi todo el año. Hay una hermosa y sinuosa playa que alcanza una longitud de 31,5 millas creadas por la naturaleza, los visitantes vienen aquí en una interminable corriente cada año. Durante 200 años desde la mitad del siglo 15, esta es la propiedad del oficial militar Satomi. También es el escenario del libro “Satomi Hakken Den” escrito por Bakin Takizawa. Hay un montón de reliquias en los paisajes naturales y tiene algunas leyendas. Tateyama es famosa por ser el mejor lugar para escapar de frío de debido a la corriente de Kuroshio.

Yoshiki nació en esta Hermosa ciudad.

Debido a la distocia*, Yoshiki ha sido débil desde que nació, y padece de asma frecuentemente.

El hogar de Yoshiki estaba en la esquina de una pacífica área residencial cerca de la estación de Tateyama.

Sus padres administraban una tienda de Kimonos desde sus antepasados y, Yoshiki vivía en la nueva casa que es una tienda y casa.

Su madre era la cajera en la tienda, ella tenía que atender a muchos invitados en kimono todos los días. Su negocio familiar era exitoso y tenían buenos ingresos.

La mayor parte del tiempo Yoshiki estuvo con la niñera debido a que sus padres estaban ocupados con el trabajo, algunas veces había muchas personas ajenas a su alrededor, era un niño dócil y adorable.

Si estaba en casa o en el jardín de niños, la niñera lo enviaba, a Yoshiki le encantaba jugar solo y comportarse.

Su niñera lo llamaba “Yo-chan” y lo amaba como a sus padres.

 Sin embargo su mala salud preocupaba a sus padres frecuentemente.

Una vez que las estaciones cambiaban, la salud de Yoshiki se tornaba mala, el asma atacaba incluso a veces cuando respiraba un poco de aire frío cuando jugaba fuera.

Cuando atacaba, sus padres lo cuidaban día y noche por todos los medios.

La salud de Yoshiki nunca ha mejorado, su asma se lleva su fuerza física continuamente.

Una vez que su asma atacaba era difícil de controlar, En disnea**  e inconsciente, casi se muere muchas veces.

No importaba si era a mediados de la noche o temprano por la mañana, sus padres no podían recordar cuántas veces llevaron a Yoshiki sin aliento al hospital.

Con Yoshiki metido en la cama del hospital con dificultad para respirar, sus padres pasaron noches de insomnio frotando su pecho y la espalda para que se sintiera mejor.

Las hermosas facciones del rostro de Yoshiki son muy parecidas a las de su padre.

Su padre le dedicó gran amor a este niño enfermizo.

Su padre siempre le compraba juguetes a Yoshiki no importaba lo caros que fueran.

La habitación de Yoshiki estaba llena de todo tipo de juguetes que su padre le compraba cada día.

De los cuales, el que más le gustaba era un tigre de peluche.

No importa si está en casa o sale a la calle, Yoshiki lleva un peluche de tigre con él todo el tiempo.

Su amor por los tigres nunca cambió, incluso aunque creció.

Yoshiki sigue fascinado por los estampados de tigre u obras de arte de tigre, él comenzó a conocer sobre los tigres y gasta mucho dinero coleccionando “Tigres”.

Yoshiki tuvo un tigre de peluche en todo momento, a veces, cuando estaba bien y sin ataques de asma, su padre salía con él.

Yoshiki vivió una vida tranquila en casa durante mucho tiempo, así que estaba tan feliz cuando salía y perseguía a su padre por todas partes.

A veces iban a ir a pescar en la playa que está a 10 minutos a pie de su casa.

A veces se dirigían al parque de atracciones, donde Yoshiki amaba el show de los flamingos por encima de todo.

Él no se cansa de ver esos flamingos rosados corriendo alrededor y viviendo en grupos.

Sin embargo una vez que el asma atacaba, todos aquellos momentos felices desaparecían en una fracción de segundo.

No hace falta decir que sin salir a jugar, Yoshiki sufrió y tuvo que permanecer en cama durante varios días.

Toda su familia también vivía una vida nerviosa debido a su enfermedad.

Yoshiki había estado débil y tuvo que quedarse en casa todos los días, en el año cuando él tenía 4 años, le dijo a su madre de forma inesperada,

“Quiero tocar el piano”

Su familia no sabía por qué Yoshiki quería tocar el piano.

Pero la única razón que pudieron adivinar es que Yoshiki escuchó el sonido del piano de la escuela, que estaba cerca de su casa.

Su padre compró un piano nuevo vertical inmediatamente para cumplir sus deseos, después, hicieron lo necesario para el proceso de admisión en la escuela de piano cercana.

La escuela de piano estaba muy cerca de su casa, tomaba solo dos minutos caminando aun para un niño. Pero había un bravo collie allí.

Yoshiki tenía miedo a la muerte todo el tiempo, mientras veía que este perro era más grande que él mismo. Se acercaba rígido al perro paso a paso todo el tiempo.

Aunque tomó toda su fuerza sólo para enfrentarse al perro, aún mantenía su espíritu para aprender piano.

Sólo había 2 chicos para aprender piano allí además Yoshiki.

Yoshiki avanzó rápidamente más que las niñas.

Mientras escuchaba la melodía, podía averiguar la posición correcta en el piano y tocar la misma música incluso con canciones que nunca aprendió.

Y, podía recordar todas las melodías de forma clara y natural imaginando tocar unos 10 minutos. (Windy: Let me worship his Perfect Pitch! OTL TAT)

Yoshiki estudiaba mucho mejor que otros niños que eran 2 o 3 años mayores que él, su profesor de piano nunca ocultó su admiración por él

“Tocas muy bien el piano, podrías ser mucho mejor si continuas. ”

Yoshiki practicaba el piano de manera espontánea, nunca necesitó ser obligado.

Estaba loco por tocar melodías que no había escuchado.

En el año que Yoshiki conoció el piano, un nuevo miembro llegó a su familia.

En julio de 1970 nació Kouki.

Viendo a su madre en casa con el bebé en sus brazos, Yoshiki estaba muy sorprendido, ¡qué pequeño era…! Mirando a su hermano bebé durmiendo en su cuna, se alegró de que fuera capaz de protegerlo. Pero la mayoría de las veces Yoshiki estaba en el piano, permaneciendo hasta el cuello en la música. Aprendiendo nuevas piezas, se olvidaba del tiempo.

Cuando Yoshiki cumplió 5 años de edad, se trasladó desde la enfermería al jardín de niños, pero su salud empeoró. Sus compañeros jugaban en el jardín de niños, pero Yoshiki muy rara vez tuvo la posibilidad de reunirse con ellos. El sarampión y la varicela, fueron una difícil lección, y Yoshiki requería tres veces más tiempo que los niños normales para recuperarse.

En comparación con el enfermizo Yoshiki un gran chico activo – Toshimitsu Deyama atrajo la atención en el jardín de infantes de inmediato.

Toshimitsu, nacido el 10 de octubre de 1965 se caracterizaba por una fuerte constitución, y por lo tanto, parecía más grande para su edad. Vivía a unos 15 minutos a pie de la casa de Yoshiki y fue a la misma escuela de música. Por supuesto, después de que se conocieron e intercambiaron algunas palabras, Yoshiki y Toshimitsu inmediatamente se convirtió en buenos amigos.

La madre de Toshimitsu era maestra de piano, y Toshimitsu creció escuchando los sonidos de la música desde su temprana niñez.

Sin embargo, al pasar del jardín de niños escuela a la escuela primaria, y luego a la escuela secundaria, se fortalecieron los lazos de amistad, y con el tiempo comenzaron a encarnar sus sueños juntos. Ese tiempo había llegado 13 años después de su primer encuentro en el jardín de niños.

Habiendo comenzado sus estudios de piano a la edad de 4 años, Yoshiki felizmente se adelantó, aprendiendo música nueva, y antes de ir a la escuela resolvió con firmeza:

“Quiero convertirme en pianista.”

Y aunque era una resolución pura e intuitiva, pero tan firme que no se podía expresar con palabras sencillas. Tocar el piano llenaba su corazón de alegría pura y le dibujó un futuro de pianista.

En abril de 1972 Yoshiki entró en la escuela primaria de la ciudad Hojo, sin dejar de comprometerse con entusiasmo a tocar el piano. Centrándose más en los ejercicios, ensayaba obras de música clásica más complejas. Durante este tiempo comenzó a escribir notas de sus propias melodías. Quedándose hasta el cuello envuelto en la música, se olvidó por completo del doloroso asma.

Por supuesto, en aquellos días, cuando se sentía bien, Yoshiki podría disfrutar de una vida activa. En verano, se fue con sus amigos al mar para pescar y capturar de cangrejos o junto con su hermano menor iba a un bosque cercano a atrapar escarabajos.

Pero si el ataque se producía, tenía que permanecer inmóvil en cama.

En la sala del segundo piso de la tienda su padre y madre vigilaban a Yoshiki por turnos, tan pronto como ocurría el ataque, lo llevaban a la habitación de al lado, ya que el sonido del fuerte jadeo de su intensa respiración despertaba a su hermanito.

Cada vez durante el ataque Yoshiki comprendió que era diferente de los otros niños.

“No soy como todos los demás.”

Debilitado por los ataques de asma, Yoshiki se volvía lento en sus movimientos, en varias ocasiones se encontró en accidentes de tráfico en las calles cercanas, y recibió heridas graves.

Una vez fue atropellado por un coche, en otro momento fue sorprendido por una motocicleta. La segunda vez se dio un golpe severo en la cabeza y tuvo lesiones corporales por lo que fue hospitalizado. El choque provocó un ataque de asma. El tiempo que pasó en el hospital aumentó, y por lo tanto tuvo que permanecer más tiempo en aislamiento.

Pero no sólo los ataques de asma y las lesiones en los accidentes de tráfico fueron causa de sufrimiento para Yoshiki. Además de todo, fue diagnosticado con una alergia alimentaria grave.

Sucedió cuando estaba en segundo grado de la escuela primaria. Su abuela, después de un viaje a Hawai, trajo chocolates con nueces de macadamia. Yoshiki se comió 4 o 5 cajas a la vez y se desmayó por el choque alérgico. Su madre accidentalmente encontró a su hijo inconsciente cubierto de chocolate, inmediatamente llamó a una ambulancia que lo llevó al hospital, y salvaron su vida. Después de esto, fue necesario seguir estrictamente un patrón de alimentación.

Yoshiki tuvo que estar en el hospital durante mucho tiempo. A menudo sus padres lo visitaban en el hospital, que estaba cerca de la estación de Tateyama, y se esforzaban para animar a su hijo. Torturado por inyecciones dolorosas y la ingesta constante de medicina respiratoria, con los brazos delgados, atravesados por todas partes con agujas con goteros, Yoshiki sólo asentía con la cabeza sin poder hacer nada, solo escuchar a sus padres consolarlo.

Cansado de los procedimientos médicos, cayó en un estado de ánimo pesimista, algo que no es típico de un alumno de primaria común.

“Postrado de nuevo en la cama. Y ni siquiera puedo tocar mi piano favorito.”

Cuanto más pensaba en el placer de tocar el piano, más difícil le era darse cuenta de que para poder recuperarse del ataque, los ejercicios debían ser interrumpidos.

Cuando le resultaba difícil respirar, Yoshiki se acostaba sobre su espalda y no podía dormir.

Sonidos roncos escapaban de su garganta, el dolor en el pecho, y tenía que esperar a que pasara el ataque.

“Si dejara de respirar en absoluto, probablemente estaría mejor” – a veces se le ocurría en esos momentos.

Para fomentar de alguna manera el espíritu deteriorado de su hijo, su padre le llevó al hospital un montón de regalos. Cada día le llevaba a Yoshiki diferentes libros. Su contenido era muy diverso, pero en su mayoría a Yoshiki le encantaba leer las biografías de los grandes hombres escritas para niños. Él leyó y releyó las historias de personajes prominentes, como el matrimonio Curie, Edison, Lincoln, Schubert y Beethoven en varias ocasiones. La extraordinaria biografía del gran compositor Ludwig Van Beethoven causó una gran impresión en él.

“Si no te rindes, entonces algún día el sueño se hará realidad.”

Beethoven, había perdido el oído, pero a pesar de todo continuó escribiendo música con una perseverancia inquebrantable, era un verdadero héroe a los ojos de Yoshiki. Y en su vida diaria, asistiendo a la escuela o jugando con los amigos, Yoshiki se comparaba con el gran compositor alemán.

“Yo quiero ser como Beethoven.”

Y la luz de la esperanza, despertando en su corazón, le devolvió su inocencia de niño.

Debido a las numerosas ausencias en las clases Yoshiki apenas pasó al tercer grado de la escuela primaria. Los maestros tuvieron en cuenta el hecho de que el progreso había sido bueno en sus estudios y se había mantenido al día con sus compañeros de clase. Se lograron avances significativos en las clases de piano, también. Yoshiki pasaba todo el tiempo leyendo libros y libros de texto y tocando el piano casi nunca salía de casa.

Durante el Concierto Anual de Piano, que tuvo lugar en la Escuela de Música, Yoshiki llamó mucho la atención. Además tocó un dueto de piano con su hermano menor Kouki, quien, a la edad de tres años comenzó a asistir a la misma escuela de música. De pie en un escenario y escuchando los intensos aplausos, Yoshiki sentía un entusiasmo extraordinario. Empezó a soñar acerca de tocar no sólo para sí mismo, sino para el público.

Después de eso comenzó a organizar presentaciones sin público en su casa. Apagaba las luces de la habitación y dejando sólo una lámpara de pie, Yoshiki tocaba sus piezas favoritas durante horas. Tocando el piano en la penumbra, se imaginaba a sí mismo como un pianista profesional.

A la edad de 8 años no sólo había escuchado discos de música, sino que también comenzó a representarse a sí mismo como artista. Durante este tiempo, compró su primer disco de vinil.

Yoshiki a menudo escuchaba grabaciones de piezas clásicas en el reproductor de música de su padre. Una biblioteca de música repleta cada mes era el tesoro de Yoshiki, pero no había tenido la oportunidad de comprar discos de vinil con dinero de su bolsillo todavía.

En la tienda, de inmediato se dirigió a la sección de música clásica y empezó a examinar de cerca los discos, de pie firmemente en un estante. Finalmente, optó por uno de ellos, comprobando cuidadosamente el nombre en la portada. Por un lado estaba grabado Beethoven Sinfonía número 5 “El Destino”, por el otro – Schubert Sinfonía número 8 “Inconclusa”.

Presionando el disco contra su pecho, Yoshiki regresó a su casa, prendió el reproductor de música de su padre y escuchó la grabación varias veces.

Cerrando los ojos, se imaginó la figura de Beethoven, conduciendo una sinfonía, y Schubert interpretando una bella melodía en el piano. La música fluyendo continuamente fascinaba a Yoshiki. En el ojo de su mente vio hermosos paisajes y rostros de las personas que vivían allí. Parecía soñar despierto.

El estallido se produjo después de la emoción. Parecía que las sombras de los grandes compositores del pasado acariciaban suavemente la mejilla de Yoshiki. Y parecía que un fuerte viento fresco soplaba en él.

Durante este tiempo comprendió claramente que lo más importante en su vida era la música.

 

 

Nota del traductor:

*La distocia son dificultades al momento del parto.

** La disnea es el ahogo o la dificultad en la respiración.